Hoy os traigo un clásico de la repostería. La típica magdalena tierna de copete alto que nos encanta para desayunar.
Éstas, llevan un toque de limón y canela que le aportan unos aromas increíbles y su costra de azúcar que me encanta.
La elaboración no es nada difícil y es muy rápida pero yo os aconsejo hacer la masa la noche anterior para asegurarnos de que suben bien nuestras magdalenas a la hora de hornearlas.


